Encuentran otras dos toneladas de huevo contaminado en Dinamarca — AMPLIACION

La crisis saltó después a Alemania, Suiza y Suecia, donde se retiraron y destruyeron millones de huevos procedentes de Holanda, país que cuenta con casi 50 millones de gallinas ponedoras.

Dinamarca, Eslovaquia y Rumania anunciaron el jueves que también estaban afectados.

La Comisión Europea (CE), “continúa siguiendo los últimos acontecimientos sobre el caso del fipronil muy de cerca”, afirmó el portavoz comunitario Daniel Rosario durante la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario.

Por el momento las autoridades europeas aseguran que los huevos sospechosos fueron retirados de tiendas y supermercados, pero sigue habiendo dulces, salsas o ensaladas que pueden incluirlos.

Estos huevos no fueron vendidos directamente al público, sino que fueron utilizados para la fabricación de productos alimentarios, sobre todo rellenos de bocadillos y otros productos refrigerados, como ensaladas.

Sin embargo, la sospecha está ahora en la holandesa Chickfriend, una de las empresas que utilizaron el tratamiento con fipronil para las gallinas, y de la que han sido arrestados dos administradores.

Pero, según los medios holandeses, se trata de ChickFriend, ampliamente cuestionada por el sector.

Añadieron que la investigación en Holanda se centra en la compañía holandesa que al parecer aplicó el Fipronil, la compañía que lo habría suministrado y el comerciante holandés que trabajó con la surtidora. La justicia no ha detallado a cuál, pero fue identificada como el distribuidor de productos sanitarios para criaderos Poultry-Vision, cuyo dirigente compareció en julio y luego “fue liberado bajo estrictas condiciones”, precisó la fiscalía.

“Debemos analizar en detalle lo que sucedió (.), que nuestros expertos identifiquen dónde pudieron aparecer los problemas para que seamos capaces de sentarnos y discutir sobre soluciones y sobre los pasos a dar”, explicó Andiukaitis.

El uso de fipronil está prohibido en animales destinados a la cadena alimentaria en la UE, pero sigue siendo habitual en muchos productos antiparasitarios para mascotas o en artículos de uso doméstico, como los antitermitas o los antihormigas.

“La detección de los huevos contaminados era la prioridad”.

Fuerte químico en huevos amenaza la salud de millones de personas.

El organismo de control FASNK detectó el 2 de junio un posible caso de contaminación con fipronil en Bélgica, pero no informó al resto de países de la UE hasta el 20 de julio.

En Francia “trece lotes de huevos contaminados provenientes de Holanda” fueron distribuidos entre empresas de transformación alimentaria ubicadas en el oeste del país, precisó el lunes el ministerio de Agricultura francés.